Cada vez más empresas trasladan sus operaciones a la nube para beneficiarse de una mayor flexibilidad y de la posibilidad de crecer. Sin embargo, esta migración abre la puerta a una serie de ciberamenazas avanzadas que aprovechan las nuevas tecnologías que se adoptan junto con la nube. La necesidad de combatir estas amenazas ha propiciado la aparición de un conjunto de capacidades de seguridad denominadas "capacidades de detección y respuesta en la nube (CDR)".
En esta publicación, analizaremos en detalle la función que desempeñan en la ciberseguridad la CDR y la detección y respuesta para endpoints (EDR); hablaremos de sus diferencias y similitudes; y veremos cómo podemos reforzar las defensas de la organización si las incorporamos.
El concepto de CDR
La CDR se centra en los retos inherentes a la seguridad de la nube, como la sofisticación de los adversarios, el déficit de expertos o la ralentización de los tiempos de respuesta con motivo de la disparidad de soluciones de seguridad. Se ocupa de todas las etapas del ciclo de vida de los incidentes, desde la detección temprana hasta la corrección, proporcionando una seguridad integral que permite detectar y responder rápidamente a las amenazas de la nube.
Entre las funciones clave de la CDR se incluyen:
- Monitorización de la nube y Threat Hunting ininterrumpidas: las herramientas monitorizan continuamente las actividades en la nube y responden a las amenazas, incluidas las que se desplazan lateralmente desde la nube hasta los endpoints. Gracias a los servicios gestionados de detección y respuesta (MDR), las organizaciones pueden estar seguras de que sus entornos en la nube cuentan con la protección ininterrumpida de herramientas automatizadas y con un equipo de expertos en seguridad disponible 24/7.
- Inteligencia sobre amenazas: la CDR emplea inteligencia sobre amenazas detallada para proporcionar información sobre posibles rutas de ataque y optimizar la respuesta a incidentes. Al disponer de inteligencia sobre amenazas que cubre el movimiento lateral entre nubes, identidades y endpoints, la CDR permite a los equipos de seguridad elaborar estrategias de defensa más precisas y responder de manera más rápida y efectiva a posibles brechas.
- Integración en una CNAPP: como componente de la plataforma de protección de aplicaciones nativas de la nube (CNAPP), la CDR contribuye a la estrategia general de seguridad de la nube, al mejorar la capacidad para prevenir, detectar y responder a las amenazas de forma rápida y eficaz.
Así pues, las organizaciones que recurren a la CDR disfrutan de una serie de beneficios. La CDR ayuda a las organizaciones a conseguir lo siguiente:
- Reducir los riesgos en la nube: incluye capacidades de identificación y mitigación proactivas de vulnerabilidades, lo que reduce el nivel de riesgo general para los entornos de la nube.
- Evitar brechas en la nube: detiene el acceso no autorizado y previene posibles filtraciones de datos, protegiendo así la información confidencial que se almacena en la nube.
- Mejorar la visibilidad: unifica la visibilidad y, por tanto, facilita la monitorización y el control de los aspectos de seguridad en todo el espectro de servicios de la nube.
- Acelerar la detección y mitigación de amenazas: reduce el tiempo que transcurre entre la detección de la amenaza y la respuesta a la misma, lo que limita el daño potencial que puede generar el incidente.
- Minimizar el impacto del incidente: brinda una rápida detección y respuesta a incidentes, reduciendo así la onda expansiva de una brecha de seguridad.
- Ampliar medidas de seguridad: aplica medidas de seguridad adaptativas que ofrecen una protección uniforme, independientemente de la escala de recursos o de la complejidad de la arquitectura de la nube.
El concepto de EDR
La EDR también se centra en la detección y respuesta a amenazas, pero en una superficie de ataque diferente. La EDR protege los endpoints, como ordenadores, dispositivos móviles y servidores. Entre las funciones clave se incluyen:
- Monitorización continua de los endpoints y registro de eventos: las herramientas de EDR monitorizan constantemente las actividades de los endpoints y registran cada acción y evento, lo que ayuda a detectar posibles desviaciones del comportamiento habitual que podrían indicar una amenaza de seguridad.
- Búsqueda de datos, investigación y Threat Hunting: al proporcionar acceso a datos históricos, la EDR permite al equipo de seguridad realizar análisis más detallados y buscar indicadores de compromiso; una capacidad fundamental para investigar brechas después de que ocurran y para detectar proactivamente amenazas ocultas.
- Detección de actividades sospechosas: los sistemas de EDR analizan patrones de comportamiento para identificar actividades anómalas, como accesos inusuales a datos o la ejecución de aplicaciones no autorizadas, que podrían indicar una brecha de seguridad.
- Clasificación de alertas o validación de actividades sospechosas: las herramientas de EDR priorizan las alertas en función de la gravedad de la amenaza, lo que ayuda al equipo de seguridad a centrarse primero en los problemas más críticos. Además, validan las actividades sospechosas para distinguir los falsos positivos de las amenazas reales.
- Análisis de datos: las herramientas de EDR analizan los datos recopilados para ofrecer información sobre la naturaleza de una amenaza y su posible impacto, de modo que el equipo de seguridad pueda orientar su estrategia de repuesta.
- Enriquecimiento de la inteligencia sobre amenazas: los sistemas de EDR se integran con herramientas de inteligencia sobre amenazas para mejorar el contexto de los incidentes detectados, lo que permite tomar decisiones más informadas.
- Corrección automatizada a escala empresarial para una respuesta rápida: las soluciones de EDR pueden configurarse para emplear respuestas automatizadas, como el aislamiento de dispositivos o la terminación de procesos, con el objetivo de contener rápidamente una amenaza.
Las organizaciones que recurren a la EDR disfrutan de las siguientes ventajas:
- Detección mejorada de amenazas avanzadas: identifica amenazas complejas que las medidas de seguridad tradicionales pueden pasar por alto, por lo que el nivel de seguridad que ofrecen es mayor.
- Monitorización continua y análisis en tiempo real: permite la detección y respuesta inmediatas a las amenazas; una capacidad crucial para minimizar el impacto y los daños.
- Capacidades forenses detalladas: ayuda a las organizaciones a rastrear el origen de los ataques y descubrir los vectores de ataques, al tiempo que proporciona informes detallados sobre el incidente que son esenciales para la recuperación y el cumplimiento normativo.
- Mecanismos de respuesta automatizada: reduce el tiempo y el esfuerzo requeridos para gestionar incidentes, ya que la automatización permite una corrección más rápida y reduce el impacto sobre las operaciones de la empresa.
- Procesos optimizados de cumplimiento y gestión de riesgos: incorpora capacidades detalladas de registro y generación de informes que ayudan a la organización a cumplir la normativa y gestionar los riesgos de manera más efectiva.
Comparación de CDR y EDR
Tanto la CDR como la EDR comparten el objetivo de detectar y responder a las brechas de seguridad, pero el entorno en el que operan es distinto. Entender en qué se diferencian y asemejan es vital para que la organización implementa las herramientas adecuadas para cada tarea.
Diferencias clave
La CDR y la EDR protegen partes distintas de la infraestructura digital de una organización, lo que genera distinciones importantes:
- Enfoque operativo: la CDR está específicamente diseñada para los entornos de la nube y aborda los retos de seguridad propios de la computación en la nube, incluidas las arquitecturas multiinquilino. Por el contrario, la EDR se centra en los endpoints y ofrece protección contra malware, ransomware y otras amenazas que afectar directamente a los dispositivos.
- Integración y escalabilidad: la CDR se integra bien con las arquitecturas de la nube y puede mejorar las medidas existentes de seguridad de la nube. Además, se adapta bien a las implementaciones de la nube. Por otro lado, como la EDR se centra en los endpoints (que pueden estar repartidos en varias redes), proporciona visibilidad completa de una amplia gama de tipos de endpoints y sistemas operativos.
Similitudes clave
Pese a sus diferencias, la CDR y EDR tienen algunos aspectos en común.
- Freno a las brechas: ambas tecnologías tienen por objetivo evitar brechas, tanto en las plataformas de nube como en los dispositivos. Al recurrir a la CDR y la EDR, tu organización puede implementar una estrategia de defensa en profundidad que proteja tus sistemas contra ataques.
- Threat Hunting proactiva: ambas buscan de forma proactiva vulnerabilidades y amenazas potenciales, lo cual es vital para la detección temprana y la prevención de brechas antes de que puedan causar daños significativos.
- Monitorización y respuesta en tiempo real: ambas capacidades permiten al equipo de seguridad responder de inmediato a las amenazas detectadas. Cualquier actividad sospechosa, ya sea en tu entorno de la nube o en un endpoint, se aborda rápidamente para minimizar los posibles daños.
- Integración con otras medidas de seguridad: tanto la CDR como la EDR pueden integrarse en marcos de seguridad más amplios, lo que contribuye a desarrollar una defensa integral contra las ciberamenazas.
- Uso de IA/ML: la tecnología de IA/aprendizaje automático (ML) mejora las capacidades de detección tanto de la CDR como de la EDR, ya que les permite analizar grandes conjuntos de datos y automatizar las respuestas a amenazas complejas.
Integración de la CDR y la EDR en una estrategia de seguridad unificada
¿En tu organización se utilizan tanto entornos locales como entornos de nube? Si es así, tiene sentido que integres la CDR y la EDR en una estrategia de seguridad unificada, ya que ambas tecnologías juntas garantizan la detección y respuesta a amenazas en la infraestructura local y en los entornos de nube.
Adoptar una estrategia que las combine simplifica la gestión de los protocolos de seguridad. Además, aunar todos los aspectos de la seguridad en un único marco estratégico permite identificar y responder a las amenazas con mayor rapidez. Si las medidas de seguridad de la nube y las de los endpoints están bien coordinadas, tu organización estará mejor posicionada para:
- Optimizar el uso de recursos.
- Reducir el tiempo medio de detección (MTTD) y el tiempo medio de respuesta (MTTR).
- Simplificar las tareas de gestionar el riesgo y garantizar el cumplimiento.
CrowdStrike incorpora tanto la CDR como la EDR.
CrowdStrike ofrece capacidades tanto de CDR como de EDR. La CDR se incluye en CrowdStrike Falcon® Cloud Security, mientras que la EDR es el núcleo de CrowdStrike Falcon® Insight XDR.
CrowdStrike ofrece la única solución de detección y respuesta en la nube que combina inteligencia sobre amenazas de élite y servicios 24/4 en una plataforma de seguridad de la nube unificada. Por su parte, Falcon Insight XDR se centra en la detección de amenazas en tiempo real, el análisis automatizado y la respuesta, con capacidades de EDR centradas específicamente en la seguridad de los endpoints.
Para obtener más información sobre la plataforma CrowdStrike Falcon®, prueba la demo interactiva de Falcon Cloud Security o regístrate para probar gratuitamente Falcon Insight XDR.