Transforma el SOC con SIEM de nueva generación
Transforma el SOC con SIEM de nueva generación
Las tendencias modernas en el desarrollo de aplicaciones pueden añadir un valor significativo a tus inversiones en TI. La velocidad, eficiencia y naturaleza elástica de la infraestructura en la nube, la naturaleza distribuida de los microservicios y los métodos de implementación rápida en constante cambio son algunas de las innovaciones más revolucionarias. No obstante, cada avance puede aumentar la complejidad de la infraestructura de TI, lo que afectará a su gestión continua.
Imagina, por ejemplo, que tienes una aplicación móvil y web de varios niveles con muchas partes móviles. En este caso, ya sabes que la visibilidad detallada del estado de cada componente y operación es primordial. Puedes recopilar logs de cada elemento y usar un sistema de gestión de logs centralizado que aproveche toda la información para mostrarte el estado de tus servicios. No obstante, no todo el mundo es consciente de lo mucho que puede aportar una solución de monitorización continua.
La monitorización continua es un enfoque que permite a la organización monitorizar constantemente sus sistemas y redes de TI para detectar amenazas de seguridad, problemas de rendimiento o cuestiones de incumplimiento normativo de forma automatizada. El objetivo es identificar posibles problemas y amenazas en tiempo real para abordarlas rápidamente.
No obstante, no todas las empresas implementan la monitorización continua ni saben cómo hacerlo. La mayoría de las organizaciones utiliza los datos para tomar mejores decisiones, algo que no es necesario con la monitorización continua.
En este artículo, analizaremos los distintos tipos de monitorización continua, las ventajas que ofrece y algunas prácticas recomendadas para desarrollar con éxito un plan de monitorización continua.
Tipos de monitorización continua
La monitorización continua se implementa en tres dominios principales.
- La capa de aplicación de la monitorización continua mide el rendimiento de la aplicación. Estas aplicaciones se pueden desarrollar a medida para la empresa o ser software de terceros. También puede interesarte realizar un seguimiento de métricas como transacciones y errores por segundo, tiempo de actividad del sistema y disponibilidad para la monitorización de aplicaciones. Estos datos te ayudarán a identificar rápidamente errores en el software, cuellos de botella de rendimiento y la experiencia general del usuario.
- La siguiente capa es la monitorización de la infraestructura y abarca la computación, el almacenamiento, la red y otros dispositivos físicos que se encuentran en los datacenters tradicionales o sus equivalentes virtuales en las plataformas de la nube. Monitorizar este dominio permite a los equipos de TI resolver problemas de rendimiento, optimizar el uso, reducir el coste y pronosticar las necesidades de capacidad.
- La monitorización de redes te ayuda a comprender el estado de los firewalls, conmutadores, routers y otros dispositivos a medida que evoluciona la red. Se recopilarán las direcciones IP de origen y destino, los puertos y los metadatos del protocolo de tráfico de red, y se utilizarán estos datos para detectar la utilización del ancho de banda, las pérdidas de paquetes, los retrasos y cualquier intento de intrusión malintencionada.
La monitorización continua utiliza logs, métricas, rastreos y eventos como fuentes de datos para cada dominio. En este artículo, nos centraremos específicamente en la monitorización continua a través de logs.
Beneficios de la monitorización continua
La monitorización continua ofrece una mayor visibilidad de tus operaciones de TI, lo que puede dar lugar a respuestas a incidentes más rápidas y específicas. Cuanto antes se detecten los errores, antes se puede iniciar el análisis de causa raíz y el subsiguiente proceso de corrección. En otras palabras, se está reduciendo el tiempo medio de resolución (MTTR).
También significa que se pueden enviar alertas automatizadas a los equipos de TI adecuados para que aborden de inmediato cualquier problema urgente. Además, se pueden integrar herramientas de automatización como manuales de operaciones con las alertas para aplicar correcciones y resolver el problema sin intervención humana. Para los clientes del sistema de TI, este enfoque tan proactivo ofrece una experiencia completamente transparente.
Por ejemplo, una herramienta de monitorización continua puede generar una alerta cuando el espacio de almacenamiento disponible de un servidor concreto esté por debajo del umbral configurado. Como resultado, podría enviar un mensaje SMS automatizado al equipo de infraestructura, pidiéndole que aumente la capacidad del servidor o que añada espacio adicional al volumen del disco. De igual forma, un evento de "varios inicios de sesión fallidos" puede activar un cambio de configuración de red que bloquee la IP infractora y alerte al equipo de SecOps.
El uso inteligente de los logs para la monitorización continua puede reducir en gran medida el riesgo de sufrir un ciberataque. Analizar los logs históricos del sistema te permite establecer referencias sobre el rendimiento, la seguridad y el comportamiento de los usuarios. Una vez sepas cómo debería funcionar todo, tendrás más capacidad para reconocer las anomalías en los eventos de log actuales.
Los logs también te permiten correlacionar los eventos de autenticación y red (y compararlos con los de referencia) para detectar actividades sospechosas como ataques de fuerza bruta, password spraying, inyecciones SQL o exfiltraciones de datos. Por ejemplo, los logs de red pueden resaltar la transferencia de archivos inusualmente grandes fuera de la red, mientras que los de autenticación pueden asociar esa actividad con un usuario o máquina concretos.
Este nivel de inteligencia también sirve para analizar el comportamiento del usuario y monitorizar su experiencia en tiempo real. Por ejemplo, los tiempos de respuesta de un log de acceso al servidor web pueden mostrar el comportamiento habitual de una página de destino determinada. Una ralentización repentina de esta métrica de la experiencia del usuario puede indicar un tráfico estacional elevado y, por lo tanto, la necesidad de aumentar los recursos, o incluso un posible ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS).
Prácticas recomendadas para implementar la monitorización continua
Puedes adoptar una serie de prácticas recomendadas para establecer soluciones de monitorización continua sostenibles a largo plazo.
En primer lugar, es importante que el perfil de monitorización se adapte a tus limitaciones técnicas y organizativas. Aunque es tentador incluir todos los sistemas en el plan de monitorización continua, hacerlo podría resultar excesivamente caro y complejo. Si no se eligen los objetivos con cuidado, podrían consumir el valioso ancho de banda de la red, la capacidad de almacenamiento y la potencia de procesamiento.
Para ello, tendrás que conocer bien el entorno de TI y conocer tanto las necesidades prácticas como los límites de gastos. Hablar con las partes interesadas de todos los equipos relevantes te ayudará a comprender sus necesidades y expectativas. El objetivo es asegurarse de que no quede fuera de línea ningún sistema crítico sin monitorización. Tampoco debería haber sorpresas cuando llegue una factura de tecnología inesperada al equipo de contabilidad.
Una vez identificados los sistemas más críticos, el alcance de la monitorización debe identificar e incluir las métricas y los eventos más importantes. Por ejemplo, puedes priorizar los errores de aplicación o incluir métricas y eventos relacionados con el rendimiento. Es posible que debas elegir entre recopilar los eventos de cambios en la configuración del firewall o los detalles del tráfico bloqueado. De igual manera, debes identificar qué problemas relacionados con la capacidad de los servidores son más importantes.
Después de elaborar un perfil con todos los aspectos que quieres monitorizar, tendrás que decidir cómo monitorizarlos. Al escoger un software de monitorización, debes tener en cuenta tus necesidades empresariales y tecnológicas, así como el presupuesto asignado. Para sacar el máximo partido de la inversión, busca un sistema que se adapte al entorno actual y a la mayor parte, si no a todo, del previsto. Esto quiere decir que:
- La solución de monitorización continua deberá funcionar con las pilas de aplicaciones identificadas en la fase inicial de investigación. Estas incluirán todos los componentes de software, la infraestructura y los elementos de red.
- Los logs, las métricas, los eventos y los rastreos de cada punto de integración de las pilas deben ser fácilmente procesables por la solución.
- La solución debe ser capaz de ingerir, almacenar y procesar el volumen de datos recopilados a lo largo del tiempo.
- Los datos recopilados de los sistemas de destino se cifrarán en tránsito y en reposo. Además, la información confidencial se enmascarará cuando sea necesario.
- Los datos recopilados deben alojarse en regiones geográficas específicas cuando lo requiera la normativa del sector.
- Deben ser capaz de buscar, analizar y visualizar los datos monitorizados.
- Los diferentes eventos y métricas de los mismos puntos de contacto de la pila de aplicaciones deben ser correlacionables.
- Debes poder ver tendencias, anomalías y comparaciones, así como configurar alertas en varios canales de comunicación.
- El modelo de licencias debe ser flexible y, además, debes poder recibir asistencia cuándo y dónde la necesites.
Por último, recuerda que la monitorización continua es más que "configurar y olvidarse". Espera y planea un proceso de adopción interactivo y continuo que se extienda a lo largo de todo el ciclo de vida del producto. Esto se debe a que con el paso del tiempo necesitarás:
- Integrar nuevos sistemas en el plan de monitorización continua.
- Hablar con los equipos relevantes para asegurarte de que la monitorización les resulta beneficiosa.
- Actualizar y modificar sistemas de origen para que se integren mejor con la solución.
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