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Definición de los firewalls de la nube
Los firewalls actúan en la nube como barrera entre los servidores de la nube y las solicitudes entrantes, al exigir una autorización estricta, filtrar las solicitudes y bloquear cualquier solicitud potencialmente maliciosa de clientes no autorizados. Es un componente esencial de la seguridad de la nube. Dado que las empresas modernas necesitan proteger sus servidores frente a brechas de datos y ataques destructivos que pueden salir muy caros, la seguridad de la nube se ha convertido en un motivo de preocupación creciente. Como es lógico, es importante entender el papel del firewall de la nube al respecto.
En este artículo, explicaremos cómo funcionan los firewalls de la nube y por qué se han convertido en un componente básico de la seguridad de la nube. Además, analizaremos qué ventajas y desafíos entraña su adopción.
Qué son los firewalls de la nube
En el entorno de la nube, hay una red de ordenadores que se comunican constantemente entre sí y con otros ordenadores a través de Internet. Los firewalls de la nube protegen los recursos internos de los ataques, al tiempo que gestionan a la perfección el aumento de la carga y la escala de los entornos en la nube.
Los firewalls en la nube operan con reglas predefinidas que especifican qué clientes están autorizados para acceder a qué servidores y qué puertos de esos servidores son accesibles. Al aplicar estas reglas, los firewalls bloquean las solicitudes de los clientes basándose en patrones de solicitud sospechosos, lo que impide que los agentes maliciosos accedan al servidor.
Los firewalls existen desde hace décadas y son anteriores a cualquier proveedor de nube pública. Tradicionalmente, se dividían en dos categorías:
Firewalls físicos: dispositivos de hardware instalados en ubicaciones físicas, normalmente en el perímetro de red.
Firewalls virtuales: dispositivos virtuales basados en software diseñados para atender de manera más óptima a las máquinas virtuales.
A diferencia de la infraestructura tradicional, los entornos de la nube son elásticos y pueden ajustar el uso de los servidores instantáneamente según el volumen de solicitudes. El cambio a entornos elásticos hizo necesaria la reformulación de la tecnología de los firewalls.
Diferencias entre firewalls locales y en la nube
Los firewalls en la nube se diferencial de los firewalls locales principalmente en su implementación y escalabilidad. Los firewalls locales, que pueden ser dispositivos físicos o virtuales, se gestionan en el datacenter de una empresa. Están diseñados para proteger la red interna y sus recursos. A medida que crece la red de una organización, estos firewalls locales requerirán configuración manual, mantenimiento continuo y actualizaciones de hardware.
Por el contrario, los firewalls en la nube están completamente gestionados por los proveedores de la nube, lo que libera a los ingenieros de la ardua tarea del mantenimiento. Los firewalls en la nube funcionan con un modelo de pago por uso que se adapta automáticamente para satisfacer las necesidades de la infraestructura en la nube. Eliminan la necesidad de intervención manual y gestión de hardware.
Funcionalidades clave de los firewalls en la nube
Inspección y filtrado del tráfico
Los firewalls en la nube actúan como barreras para garantizar que solo las solicitudes autorizadas lleguen al servidor de origen. Este filtrado puede basarse en varios parámetros, como el protocolo o el número de puerto. Los firewalls en la nube también pueden realizar una inspección profunda de paquetes (DPI) en la capa de aplicación, lo que les permite obtener información de la payload de la solicitud para detectar contenido malicioso.
Detección y prevención de amenazas
Al controlar y recopilar datos del tráfico, los firewalls en la nube pueden identificar actividades sospechosas. Por ejemplo, los volúmenes inusuales de solicitudes procedentes de direcciones IP específicas podrían indicar un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) inminente, algo que los firewalls de la nube pueden bloquear automáticamente. El análisis de los datos de tráfico les permite identificar secuencias de bytes maliciosas conocidas (firmas). También pueden mitigar ataques más sofisticados, como las inyecciones SQL, antes de que se materialicen, y detectar anomalías, como aumentos repentinos de tráfico procedentes de direcciones IP no reconocidas.
Implementación de directivas
Los firewalls en la nube crean y aplican directivas basadas en reglas en función de una serie de criterios. Las directivas basadas en roles, que son cada vez más populares entre los proveedores de la nube pública, aplican reglas de red basadas en el rol asumido por el cliente en lugar de su dirección IP. Este método se considera más seguro, ya que aleja el control de acceso de los atributos de red estáticos y que pueden suplantarse fácilmente y, en su lugar, vincula los permisos directamente a la identidad del cliente.
Registros y monitorización
Otra responsabilidad clave del firewall en la nube es monitorizar y controlar continuamente el tráfico de la red. Además, coteja estos datos de monitorización del tráfico con inteligencia sobre amenazas constantemente actualizada, y bloquea las solicitudes sospechosas para evitar amenazas emergentes. Como los firewalls en la nube rastrean y registran el historial de solicitudes, son un recurso valioso para identificar tendencias y patrones de comportamiento inusuales.
Ventajas de utilizar firewalls en la nube
Escalabilidad y flexibilidad
La naturaleza elástica de la nube hace que un servidor puede aprovisionarse y desactivarse varias veces a lo largo del día. Los firewalls en la nube garantizan que cada nuevo servidor aprovisionado esté protegido con el mismo conjunto de reglas que sus pares, sin necesidad de intervención manual.
Gestión centralizada
Las configuraciones de los firewalls de la nube están centralizadas. De ese modo, se reduce la carga de trabajo del administrador y se eliminan varias tareas repetitivas. En la infraestructura como código (IaC), los ingenieros pueden aprovisionar rápidamente firewalls en la nube con configuraciones idénticas en varios entornos.
La gestión del cumplimiento de la normativa de los firewalls de la nube también se centraliza en el proveedor de la nube, lo que reduce significativamente la carga legal de las organizaciones.
Rentabilidad
Debido al modelo de pago por uso de los recursos en la nube, los costes del firewall en la nube se reducen si los niveles de tráfico son bajos, lo que puede suponer un ahorro importante para las organizaciones en los periodos de menor actividad. Además, el proveedor de la nube gestiona al completo las actualizaciones y mejoras del firewall en la nube, lo que evita que las organizaciones tengan que dedicar recursos a estas tareas de mantenimiento.
Mejora de la posición de seguridad
Los firewalls en la nube actúan como escudos que pueden detener los ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) al instante, al tiempo que garantizan que los ciberdelincuentes no pueden acceder a los puertos del servidor gracias a las reglas que han aplicado. Exigen un estricto control de los accesos mediante la aplicación de reglas que determinan a qué puertos del servidor se puede acceder y quién puede acceder a ellos. Esto genera una sólida defensa de primera línea que impide que los atacantes siquiera puedan intentar encontrar vulnerabilidades en la infraestructura.
Modelos de implementación de los firewalls en la nube
Firewalls nativos de la nube
Los principales proveedores de la nube, como AWS, Google Cloud o Azure, ofrecen varias soluciones de firewall en sus plataformas. Los firewalls a nivel de instancia y subred operan en las capas 3 y 4 del modelo OSI, mientras que los firewalls de aplicaciones web (WAF) operan en la capa 7 y, por lo general, funcionan con un modelo de pago por uso.
Soluciones de terceros de firewall como servicio (FWaaS)
Muchas empresas de ciberseguridad ofrecen su tecnología de firewall de capa 7 como servicio. Por lo general, ofrecen características avanzadas que a menudo van más allá de lo que ofrecen los proveedores de la nube y están diseñadas específicamente para proteger contra una amplia gama de ataques sofisticados.
Implementaciones híbridas
Los firewalls híbridos son una combinación de los firewalls locales y en la nube, y proporcionan una mayor seguridad a las soluciones de nube híbrida. Aunque una organización ejecute su propio datacenter local, puede aprovisionar un firewall en la nube totalmente gestionado para reforzar la seguridad y reducir la carga de los firewalls locales. Aplicar firewalls en la nube para cargas de trabajo locales también puede ser un mecanismo de seguridad en caso de error del firewall local.
Inconvenientes principales y soluciones
La gestión de firewalls en la nube tiene una serie de complicaciones que suelen agravarse a medida que el sistema crece y se diversifica.
Entornos multinube: gestionar firewalls en varios proveedores de la nube puede generar problemas de coherencia en la configuración, lo que podría requerir el uso de técnicas como la sincronización automatizada de directivas.
Implementación coherente de directivas: garantizar que las directivas de seguridad se aplican de manera uniforme en todas las instancias y entornos requiere de un control meticuloso y de actualizaciones periódicas para evitar posibles deficiencias.
Elevados volúmenes de datos y alertas: los sistemas empresariales gestionan miles de millones de solicitudes al día, por lo que es indispensable que los firewalls, además de procesar este gran volumen sin problemas, puedan identificar y bloquear cualquier actividad maliciosa.