Qué es la seguridad de las API
Muchas organizaciones proporcionan a los clientes acceso a sus datos a través de una interfaz de programación de aplicaciones (API) para que puedan crear soluciones personalizadas o mejorar sus servicios. Sin embargo, este acceso conlleva riesgos de seguridad que hacen que la seguridad de las API sea un componente esencial para el éxito de las empresas.
¿Qué es la seguridad de las API?
La seguridad de las API se refiere a las estrategias y medidas implementadas para proteger la confidencialidad, integridad y disponibilidad de los datos dentro de las API. Estas medidas incluyen:
- Autenticación y autorización: implementar mecanismos que garanticen que solo los usuarios y aplicaciones autorizados puedan acceder a la API. La autenticación confirma la identidad del usuario, mientras que la autorización determina su nivel de acceso.
- Protección de datos: uso de cifrado para proteger los datos en tránsito y en reposo. Los protocolos de comunicación seguros, como HTTPS y TLS, evitan la interceptación o manipulación de datos intercambiados a través de API.
- Monitorización y registro: seguimiento del uso de la API para detectar y responder a posibles amenazas de seguridad. Monitorizar patrones de tráfico inusuales, como un número excesivo de solicitudes, puede ayudar a detectar actividad maliciosa a tiempo.
- Pruebas y evaluaciones de vulnerabilidades: realiza pruebas periódicas, incluidas pruebas de penetración, análisis de vulnerabilidades y revisiones de código, para identificar debilidades antes de que los atacantes puedan explotarlas.
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Leer el caso de cliente¿Por qué es importante la seguridad de las API?
Sin una seguridad sólida de las API, las organizaciones son vulnerables a una gran variedad de ataques que pueden tener graves repercusiones. Los ciberdelincuentes pueden explotar las vulnerabilidades de las API para acceder a datos sensibles, como información personal, registros financieros y credenciales de acceso. Estas brechas pueden conducir al robo de identidad, fraude y ciberdelincuencia. Los ciberdelincuentes también pueden ejecutar ataques de denegación de servicio (DoS), impidiendo que los usuarios accedan a servicios esenciales.
Para las empresas que dependen de las API para interactuar con servicios de terceros, una brecha de seguridad provocar:
- Daños en la reputación: pérdida de confianza de los clientes.
- Pérdidas financieras: costes asociados a la respuesta a la brecha y la posible pérdida de oportunidades de negocio.
- Repercusiones legales: multas, sanciones normativas y posibles demandas por incumplimiento de las normativas de protección de datos.
Cómo mejorar la seguridad de las API
1. Implementar mecanismos de limitación y regulación de la velocidad: limita el número de solicitudes que puede realizar un usuario en un plazo determinado para evitar abusos.
2. Utilizar puertas de enlace de API: las puertas de enlace proporcionan un punto de control central para gestionar, monitorizar y asegurar el tráfico de API.
3. Adoptar un modelo de confianza cero: Zero Trust requiere que todos los usuarios y sistemas, incluso los que están dentro de la red, verifiquen su identidad.
4. Educar a los desarrolladores: asegúrate de que los desarrolladores de API comprendan las prácticas de codificación segura y refresquen periódicamente sus habilidades para mantenerse al día de la evolución de las amenazas.
Diferencias entre la seguridad de las API y la de las aplicaciones
Aunque la seguridad de las API y la seguridad de las aplicaciones suelen solaparse en las discusiones, cumplen funciones diferentes para proteger los entornos digitales. La seguridad de las API es esencial para proteger los datos compartidos entre sistemas y dispositivos, mientras que la seguridad de las aplicaciones se centra en salvaguardar la experiencia del usuario final y los datos dentro de las aplicaciones de software.
Diferencias clave
1. Superficie de ataque:
- Las API suelen tener una superficie de ataque mayor que las aplicaciones web tradicionales, ya que están diseñadas para conectarse con una amplia variedad de clientes, lo que introduce más puntos de vulnerabilidad de manera inherente.
- Las aplicaciones, especialmente las web, suelen tener una superficie de ataque más limitada, ya que a menudo interactúan directamente con los usuarios finales en lugar de con otros sistemas.
2. Accesibilidad y vulnerabilidad:
- Las API son accesibles desde múltiples plataformas y dispositivos, lo que las hace más susceptibles a amenazas de seguridad. Su accesibilidad abierta con fines de integración puede llevar a la explotación si no se protegen de manera adecuada.
- Las aplicaciones, en cambio, están diseñadas pensando en una interfaz de usuario, y las amenazas de seguridad suelen girar en torno al manejo de entradas del usuario, la gestión de sesiones y las vulnerabilidades de la interfaz.
3. Esquemas de autenticación:
- Las API suelen utilizar mecanismos de autenticación basados en tokens como OAuth y JSON Web Tokens (JWT), que permiten a los clientes autenticarse mediante tokens en lugar de credenciales tradicionales.
- Las aplicaciones web suelen emplear métodos de autenticación de dos factores (2FA), como enviar un código de verificación al smartphone del usuario, además de introducir contraseñas, para verificar la identidad.
4. Principales riesgos de seguridad:
- El informe OWASP Top 10 para las API incluye fallos de autorización a nivel de objeto y función, así como problemas relacionados con la exposición excesiva de los datos.
- Sin embargo, el OWASP Top 10 para aplicaciones web se centra más en los fallos de la interfaz de usuario (IU), las vulnerabilidades en la gestión de sesiones y los problemas derivados de componentes inseguros de la IU.
Estándares de seguridad esenciales para las API
Al desarrollar API seguras, es esencial cumplir los estándares clave relacionados con el cifrado, la autenticación y la autorización.
1. Cifrado de TLS:
El protocolo de Seguridad de la capa de transporte (TLS) asegura las conexiones entre el cliente y el servidor mediante el cifrado de datos en tránsito. Esto evita la intercepción o manipulación de datos por terceros y es fundamental para proteger la información sensible durante la transferencia.
2. OAuth
OAuth es un marco de autorización que otorga acceso limitado a una API a aplicaciones de terceros sin compartir las credenciales principales. OAuth crea un token temporal que permite un acceso controlado a los recursos durante un periodo de tiempo específico sin comprometer la seguridad.
3. SAML (Lenguaje de Marcado para Confirmaciones de Seguridad):
SAML, un estándar basado en XML, se utiliza ampliamente para realizar intercambios seguros de autenticación y autorización. Se suele implementar en sistemas de inicio de sesión único (SSO) para que los usuarios puedan autenticarse una vez y acceder a múltiples aplicaciones de forma segura sin necesidad de volver a introducir las credenciales.
4. JWT (JSON Web Token):
JWT es un formato compacto y adaptado para URL que se utiliza para representar afirmaciones de autenticación y autorización. Un JWT contiene datos esenciales, como el ID de usuario y la fecha de caducidad, de forma segura y eficiente, por lo que es ideal para la gestión y autorización de sesiones en aplicaciones web y móviles.
5. La hoja de referencia OWASP REST Security Cheat Sheet
La hoja de referencia OWASP REST Security Cheat Sheet ofrece directrices para proteger las API REST de vulnerabilidades comunes, como los ataques por inyección, la autenticación rota y la exposición de datos. Entre sus recomendaciones se encuentra el uso de JWT para gestionar la autenticación de usuarios y asegurar la transmisión de datos.
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Los 10 principales problemas de seguridad de las API y cómo prevenirlos
Las API son esenciales para facilitar la comunicación entre aplicaciones, pero conllevan sus propios retos de seguridad. En el informe OWASP Top 10 de principales problemas de seguridad de las API se destacan las amenazas más comunes a las que se enfrentan las API en la actualidad (y, en concreto, las vulnerabilidades de autorización y control de acceso). Aquí tienes un análisis más detallado de estos problemas y las mejores prácticas recomendadas para prevenirlos.
¿Cómo se explotan las API en circulación?
1. Autorización a nivel de objetivo deficiente
La autorización a nivel de objeto deficiente ocurre cuando una API no verifica si un usuario tiene acceso a objetos específicos, de manera que los ciberdelincuentes pueden acceder o alterar datos restringidos. Prevenir este riesgo requiere un mecanismo centralizado de control de acceso que haga cumplir la autorización a nivel de objeto de forma uniforme en toda la aplicación. Este mecanismo debería verificar con precisión los permisos de usuario para cada solicitud de objeto para prevenir accesos no autorizados.
2. Autenticación de usuario rota
La autenticación de usuarios deficiente ocurre cuando las API no autentican adecuadamente a los usuarios, de manera que los ciberdelincuentes se pueden hacer pasar por usuarios legítimos. Para evitarlo, implementa prácticas de autenticación multifactor (MFA) y almacenamiento seguro de contraseñas, como el hash y el salado de contraseñas. La MFA refuerza la seguridad al requerir que los usuarios verifiquen su identidad mediante dispositivos o credenciales adicionales, lo que reduce el riesgo de suplantación.
3. Autorización a nivel de propiedad de objeto deficiente
En las API que gestionan objetos grandes, existe el riesgo de exponer datos innecesarios a través de las propiedades de los objetos, incluso aunque el acceso a nivel de objeto sea seguro. Limitar la exposición de datos mediante cifrado y filtrado de datos es esencial para abordar este riesgo. Cifra las propiedades sensibles de los objetos y filtra cuidadosamente los datos antes de devolverlos a los clientes, asegurándote de que solo se pueda acceder a la información necesaria.
4. Falta de recursos y limitación de velocidad
Cuando las API carecen de control de gestión de recursos o limitación de velocidad, se vuelven vulnerables a los ataques de denegación de servicio (DoS). Para evitarlo, aplica limitaciones de velocidad para controlar el número de solicitudes que los usuarios pueden enviar e implementa mecanismos de asignación de recursos para garantizar un uso justo. Esta estrategia limita el exceso de solicitudes para garantizar el rendimiento y la disponibilidad de la API.
5. Autorización a nivel de función deficiente
La autorización deficiente a nivel de función surge cuando las API no aplican la autorización a nivel de función o endpoint, lo que otorga a los ciberdelincuentes un acceso no intencionado a funciones restringidas. Un mecanismo centralizado de control de acceso debería gestionar la autorización a nivel de función, haciendo cumplir las directivas para cada endpoint. Esto ayuda a limitar el acceso a funciones sensibles según los roles del usuario.
6. Falsificación de solicitudes del lado del servidor (SSRF)
La SSRF ocurre cuando una API acepta las URL de los clientes sin validarlas, permitiendo a los atacantes enviar URL maliciosas que exponen servicios internos. Para evitar la SSRF, utiliza listas de URL que limiten las solicitudes a URL aprobadas y filtra las direcciones IP internas para evitar accesos no autorizados a los recursos internos.
7. Errores de configuración de seguridad
Los errores de configuración de seguridad ocurren cuando las API usan configuraciones poco seguras o software obsoleto, lo que las hace vulnerables a ataques. Para mitigarlo, sigue prácticas de codificación segura y utiliza valores predeterminados seguros. Actualiza regularmente el software, desactiva funciones innecesarias y emplea configuraciones reforzadas para minimizar la exposición a posibles ataques.
8. Falta de protección contra amenazas automatizadas
Los ataques automatizados, como bots que explotan flujos de trabajo empresariales, pueden causar pérdidas financieras o dañar la reputación de una organización. Para protegerte contra estas amenazas, implementa las huellas digitales de los dispositivos y bloquea las direcciones IP sospechosas, como los nodos de salida de Tor. También puedes imponer límites razonables de uso en los flujos clave (por ejemplo, compras o referencias) y exigir pruebas de identidad para transacciones de alto riesgo.
9. Mala gestión de los recursos
Si la gestión de recursos, como claves y certificados, es inadecuada, se pueden producir accesos no autorizados. Usa prácticas de codificación segura y actualiza regularmente las configuraciones de seguridad para evitar este problema. Desactiva las funciones innecesarias, emplea valores predeterminados seguros y revisa periódicamente los permisos de los recursos para minimizar los riesgos del acceso no autorizado.
10. Consumo no seguro de API de terceros
Las API suelen depender de API de terceros, que pueden tener sus propias debilidades de seguridad. Sanea todas las entradas (incluidos los datos de API de terceros) para evitar ataques de inyección y usa listas blancas para los nombres de host con el fin de restringir posibles vulnerabilidades. Estos pasos ayudan a controlar el acceso y a reducir el riesgo de exposición de datos por interacciones poco seguras con API de terceros.
Berkshire Bank
Debido al crecimiento y la transformación digital que está experimentando Berkshire Bank, los principales retos cibernéticos a los que se enfrenta están relacionados con la seguridad de las API, el aumento de las vulnerabilidades de día cero, la gestión de riesgos de terceros en la migración de los sistemas y servicios bancarios a la nube, así como con la creciente sofisticación y frecuencia de los ciberataques.
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