¿Qué es una vulnerabilidad en ciberseguridad?
Una vulnerabilidad en ciberseguridad es un punto débil en un host o sistema, como una actualización de software omitida o un error de configuración del sistema, que puede ser aprovechado por los ciberdelincuentes para comprometer un recurso de TI y avanzar en la ruta de ataque.
Identificar las vulnerabilidades cibernéticas es uno de los pasos más importantes que pueden dar las organizaciones para mejorar y reforzar su posición general de ciberseguridad.
Diferencia entre vulnerabilidades, amenazas y riesgos
Muchas personas pueden utilizar los términos vulnerabilidad, amenaza y riesgo indistintamente. No obstante, en el entorno de la ciberseguridad, estos términos tienen significados distintos y específicos.
Como se ha señalado anteriormente, una vulnerabilidad es un punto débil que puede ser aprovechado por un atacante. Por ejemplo, un software sin parches o unas cuentas demasiado permisivas pueden proporcionar una puerta de entrada a los ciberdelincuentes para acceder a la red y hacerse un hueco en el entorno de TI.
Una amenaza es un acto malicioso que puede aprovechar una vulnerabilidad de seguridad.
Un riesgo es lo que sucede cuando una amenaza aprovecha una vulnerabilidad. Representa el daño que se podría causar a la organización en caso ciberataque.
Los siete tipos de vulnerabilidades cibernéticas más habituales
Al revisar la posición y el enfoque de ciberseguridad de tu empresa, es importante darse cuenta de que las vulnerabilidades de ciberseguridad están bajo el control de la organización, no del ciberdelincuente. Este es un aspecto del ámbito de la ciberseguridad que las empresas pueden abordar y gestionar de forma proactiva tomando las medidas adecuadas y empleando las herramientas, procesos y procedimientos apropiados.
A continuación repasamos los siete tipos más habituales de vulnerabilidades cibernéticas y cómo pueden neutralizarlas las organizaciones:
1. Errores de configuración
Los errores de configuración son la mayor amenaza para la seguridad en la nube y de las aplicaciones. Dado que muchas herramientas de seguridad de aplicaciones requieren una configuración manual, este proceso puede estar plagado de errores y llevar un tiempo considerable de gestión y actualización.
En los últimos años, numerosas brechas de las que se ha informado públicamente comenzaron con buckets S3 mal configurados que se utilizaron como punto de entrada. Estos errores convierten las cargas de trabajo en la nube en objetivos claros y fácilmente localizables con un simple rastreador web. La ausencia de seguridad perimetral en la nube agrava aún más el riesgo asociado a los errores de configuración.
Para ello, es importante que las organizaciones adopten herramientas y tecnologías de seguridad, que automaticen el proceso de configuración y reduzcan el riesgo de error humano en el entorno de TI.
Más información
A medida que las empresas aumentan el uso del alojamiento en la nube para almacenamiento e informática, también aumenta el riesgo de ataque a sus servicios en la nube. La prevención proactiva siempre es preferible a la corrección obligatoria.
Más información sobre las vulnerabilidades específicas de la nube y cómo prevenirlas
2. API no seguras
Otra vulnerabilidad de seguridad habitual son las interfaces de programación de aplicaciones (API) no seguras. Las API ofrecen una interfaz digital que permite a las aplicaciones o componentes de aplicaciones comunicarse entre sí a través de Internet o de una red privada.
Las API son uno de los pocos recursos de la organización con una dirección IP pública. Si no se protegen de forma correcta y adecuada, pueden convertirse en un objetivo fácil de quebrantar para los ciberdelincuentes.
Al igual que ocurre con los errores de configuración, la protección de las API es un proceso propenso al error humano. Aunque rara vez estos errores son malintencionados, los equipos de TI pueden simplemente no ser conscientes del riesgo de seguridad único que este recurso posee y confiar en los controles de seguridad estándar. Llevar a cabo un curso de concienciación sobre seguridad para formar a los equipos en las prácticas recomendadas de seguridad específicas de la nube, por ejemplo, sobre la forma de almacenar secretos, alternar claves y practicar una buena higiene de TI durante el desarrollo de software, es fundamental en la nube, al igual que en un entorno tradicional.
3. Software obsoleto o sin aplicación de parches
Los proveedores de software lanzan periódicamente actualizaciones de las aplicaciones para añadir nuevas características y funcionalidades o aplicar parches a vulnerabilidades de ciberseguridad conocidas. Un software sin parches u obsoleto suele ser un blanco fácil para los ciberdelincuentes avanzados. Al igual que ocurre con los errores de configuración del sistema, los adversarios están al acecho de este tipo de puntos débiles que pueden aprovechar.
Aunque las actualizaciones de software pueden contener medidas de seguridad valiosas e importantes, es responsabilidad de la organización actualizar su red y todos los endpoints.
Desafortunadamente, debido a que las actualizaciones de diferentes aplicaciones de software pueden publicarse a diario y los equipos de TI suelen estar sobrecargados, puede ser fácil retrasarse en las actualizaciones y aplicación de parches, o perderse por completo una nueva versión. No actualizar un solo equipo puede tener consecuencias potencialmente desastrosas para la organización, al proporcionar una vía de ataque para el ransomware, el malware y otras muchas amenazas a la seguridad.
Para ayudar a resolver este problema, las organizaciones deben desarrollar e implementar un proceso para priorizar las actualizaciones de software y la aplicación de parches. En la medida de lo posible, el equipo también debería automatizar esta actividad para garantizar que los sistemas y los endpoints estén lo más actualizados y seguros posible.
4. Vulnerabilidades de día cero
Una vulnerabilidad de día cero se refiere a un error de seguridad detectado por un ciberdelincuente pero desconocido para la empresa y el proveedor de software. El término "día cero" se utiliza porque el proveedor del software no tenía conocimiento de la vulnerabilidad del software y ha tenido "0" días para trabajar en un parche de seguridad o actualización que corrija el problema; entretanto, es una vulnerabilidad conocida para el ciberdelincuente.
Los ataques de día cero son extremadamente peligrosos para las empresas porque pueden ser muy difíciles de detectar. Para detectar y mitigar eficazmente los ataques de día cero, se necesita una defensa coordinada, que incluya tanto tecnología de prevención como un plan de respuesta exhaustivo en caso de ciberataque. Las organizaciones pueden prepararse para estos sucesos invisibles y dañinos implementando una solución completa de seguridad de endpoints que combine tecnologías como antivirus de nueva generación (NGAV), detección y respuesta para endpoints (EDR) e inteligencia sobre amenazas.
5. Credenciales de usuario débiles o robadas
Muchos usuarios no crean contraseñas únicas y seguras para cada una de sus cuentas. Reutilizar o reciclar contraseñas e ID de usuario crea otra vía potencial de aprovechamiento para los ciberdelincuentes.
Las credenciales de usuario débiles se aprovechan con mayor frecuencia en ataques de fuerza bruta cuando un ciberdelincuente intenta obtener acceso no autorizado a datos y sistemas confidenciales probando sistemáticamente tantas combinaciones de nombres de usuario y contraseñas adivinadas como sea posible. Si logra su propósito, el atacante puede entrar en el sistema y hacerse pasar por el usuario legítimo. El adversario puede utilizar este tiempo para moverse lateralmente, instalar puertas traseras, adquirir conocimientos sobre el sistema para utilizarlos en futuros ciberataques y, por supuesto, robar datos.
Para hacer frente a esta vulnerabilidad de ciberseguridad en particular, las organizaciones deben establecer y aplicar directivas claras que exijan el uso de contraseñas seguras y únicas, e instar a los usuarios a cambiarlas con regularidad. Las organizaciones también deben considerar la implementación de una directiva de autenticación multifactor (MFA), que requiere más de una forma de identificación, como una contraseña y una huella digital o una contraseña y un token de seguridad de un solo uso, para autenticar al usuario.
6. Control de acceso o acceso no autorizado
Las empresas suelen conceder a sus empleados más acceso y permisos de los necesarios para desempeñar sus funciones laborales. Esto aumenta las amenazas basadas en la identidad y amplía el acceso a los adversarios en caso de brecha de datos.
Para resolver este problema, las organizaciones deben aplicar el Principio del mínimo de privilegios (POLP), un concepto y una práctica de seguridad informática que otorga a los usuarios derechos de acceso limitados en función de las tareas necesarias para desempeñar su trabajo. Garantiza que solo los usuarios autorizados y con identidades verificadas tienen los permisos necesarios para realizar trabajos dentro de una serie de sistemas, aplicaciones, datos y recursos.
Se considera una de las prácticas más efectivas para fortalecer la posición de ciberseguridad de una organización porque permite a las organizaciones controlar y monitorizar el acceso a la red y a los datos.
7. Mala interpretación del "modelo de responsabilidad compartida" (es decir, las amenazas en tiempo real)
Las redes en nube se adhieren a lo que se conoce como "modelo de responsabilidad compartida". Esto significa que gran parte de la infraestructura subyacente está protegida por el proveedor de servicios en la nube. Sin embargo, la organización es responsable de todo lo demás, incluido el sistema operativo, las aplicaciones y los datos.
Por desgracia, esta premisa puede malinterpretarse y llevar a pensar que el proveedor en la nube se encarga de proteger en su totalidad las cargas de trabajo en la nube. Como consecuencia, los usuarios ejecutan inadvertidamente cargas de trabajo en una nube pública que no están del todo protegidas, lo que implica que los adversarios pueden atacar el sistema operativo y las aplicaciones para obtener acceso.
Las organizaciones que están utilizando la nube o cambiando a un entorno de trabajo en la nube o híbrido deben actualizar su estrategia y herramientas de ciberseguridad para asegurarse de que están protegiendo todas las áreas de riesgo en todos los entornos. Las medidas de seguridad tradicionales no proporcionan seguridad en un entorno en la nube y deben complementarse para ofrecer una mayor protección frente a las vulnerabilidades y amenazas basadas en la nube.
¿Qué es la gestión de vulnerabilidades?
La gestión de vulnerabilidades es el proceso continuo y periódico de identificación, evaluación, notificación, gestión y corrección de las vulnerabilidades de seguridad en los endpoints, cargas de trabajo y sistemas.
Dado que las organizaciones tienen potencialmente muchas vulnerabilidades de ciberseguridad dentro de su entorno de TI, un programa sólido de gestión de vulnerabilidades utiliza la inteligencia sobre amenazas y el conocimiento de las operaciones de TI y empresariales para priorizar los riesgos y abordar las vulnerabilidades de ciberseguridad lo antes posible.
¿Qué buscar en una solución de gestión de vulnerabilidades?
Gestionar la exposición a vulnerabilidades en ciberseguridad conocidas es la principal responsabilidad de un gestor de vulnerabilidades. Aunque la gestión de vulnerabilidades implica algo más que simplemente ejecutar una herramienta de análisis, una herramienta o conjunto de herramientas de vulnerabilidades de alta calidad puede mejorar drásticamente la implementación y el progreso continuo de un programa de gestión de vulnerabilidades.
El mercado cuenta con multitud de opciones y soluciones, cada una de las cuales presume de cualidades punteras. A la hora de evaluar una solución de gestión de vulnerabilidades, ten en cuenta lo siguiente:
La rapidez a la hora de actuar es importante. Si una herramienta de gestión de vulnerabilidades no detecta las vulnerabilidades a tiempo, dicha herramienta no será muy útil y no contribuirá a la protección general. Aquí es donde suelen fallar la mayoría de los analizadores basados en red. Puede llevar mucho tiempo completar un análisis y consumir una gran parte del valioso ancho de banda de la organización solo para generar información que quedará inmediatamente obsoleta. Es mejor optar por una solución que se base en un agente ligero en lugar de en una red.
El impacto en el rendimiento de un endpoint es fundamental. Cada vez más, los proveedores de análisis de vulnerabilidades afirman ofrecer soluciones basadas en agentes. Por desgracia, la mayoría de estos agentes son tan voluminosos que afectan drásticamente al rendimiento de un endpoint. Por lo tanto, cuando busques una herramienta basada en agentes, busca una con un agente ligero, es decir, que consuma muy poco espacio en un endpoint para paliar así cualquier efecto sobre la productividad.
La visibilidad integral en tiempo real es esencial. Deberías tener la capacidad de identificar las vulnerabilidades al instante. Las herramientas de vulnerabilidades tradicionales pueden obstaculizar la visibilidad. Los análisis de red llevan mucho tiempo y proporcionan resultados obsoletos, los agentes sobrecargados ralentizan la productividad de la empresa y los informes voluminosos contribuyen muy poco a abordar las vulnerabilidades de seguridad de manera oportuna.
Menos es más. Las organizaciones ya no necesitan un complicado conjunto de herramientas y soluciones de seguridad que requieren personal con conocimientos especializados. En su lugar, muchas confían ahora en una plataforma integrada que incluye herramientas de gestión de vulnerabilidades junto con otras herramientas de seguridad para la higiene de ciberseguridad, la detección y respuesta de endpoints, el control de dispositivos y mucho más, protegiendo en última instancia a la organización de ataques debidos a sistemas desprotegidos.
Gestión de vulnerabilidades de CrowdStrike
CrowdStrike Falcon® Spotlight™ proporciona una solución inmediata y sin análisis, con funciones integrales de evaluación, gestión y priorización de vulnerabilidades, destinada a analistas de TI. Creada a partir de la plataforma CrowdStrike Falcon®, ofrece informes intuitivos, paneles y filtros para ayudar a tu personal de TI a resolver las vulnerabilidades relevantes.
Gracias a Falcon Spotlight, puede ver las vulnerabilidades desprotegidas dentro del entorno de su organización y priorizar fácilmente las que son críticas para su actividad. Una vez hayas priorizado tus vulnerabilidades y correcciones, utiliza las integraciones con la plataforma Falcon para desplegar parches de emergencia, crear paneles personalizados para supervisar el trabajo de corrección, e iniciar flujos de trabajo de TI externos con informes, integraciones y API.
Entre las principales ventajas se incluyen:
- Automatización de la evaluación de vulnerabilidades con el sensor de Falcon en todos los endpoints, estén o no conectados a la red
- Disminución del tiempo de respuesta con visibilidad en tiempo real de las vulnerabilidades y las ciberamenazas de tu entorno
- Capacidad para utilizar paneles intuitivos, a fin de obtener datos de vulnerabilidades relevantes para tu organización, o para crear paneles personalizados.
- Ahorro de un tiempo precioso gracias a la priorización a través de inteligencia de amenazas y exploits integrada.
- Oportunidad de cerrar la brecha entre herramientas de seguridad y TI, con datos sobre vulnerabilidades bajo demanda y siempre disponibles, y orquestación de la aplicación de parches.
- Aplicación de parches de emergencia para vulnerabilidades de ciberseguridad críticas con integraciones de Falcon nativas
Para obtener más información sobre cómo Falcon Spotlight puede proporcionar a tu organización la información relevante y oportuna que necesitas para reducir tu exposición a los ciberataques con un impacto cero en tus endpoints, visita nuestra página de productos de Spotlight y descarga nuestra ficha técnica.