Definición de ciberresiliencia
Si acostumbras a leer noticias sobre ciberseguridad, es muy probable que hayas visto habitualmente referencias a la ciberresiliencia. Si bien es un término que se utiliza con frecuencia, es importante tener en cuenta que la ciberresiliencia es mucho más que una moda. Ciberresiliencia es un concepto que describe la capacidad de una organización de minimizar el impacto de un ciberataque y restaurar sus sistemas operativos para garantizar la continuidad del negocio.
Los ciberataques pueden tener un impacto negativo en la disponibilidad, integridad y confidencialidad de la infraestructura de red de una organización, así como interrumpir el acceso de los empleados a los sistemas y los servicios y datos asociados a estos. Estos incidentes pueden ser intencionados (en la mayoría de los casos, provocados por ataques maliciosos) o no intencionados (aquellos que se originan a partir de errores de los usuarios, errores durante las actualizaciones de software o desastres naturales poco habituales).
Independientemente de cómo se origine el ciberataque, el objetivo de la ciberresiliencia es garantizar que las organizaciones estén preparadas para este tipo de incidentes inesperados y que puedan anticipar las condiciones adversas, así como adaptarse a ellas y hacerles frente. Asimismo, la ciberresiliencia implica la capacidad de las organizaciones de restaurar y recuperar sus operaciones habituales tras producirse un incidente.
El impacto de los ciberataques y la importancia de la ciberresiliencia
La complejidad y frecuencia de la ciberdelincuencia ha aumentado rápidamente. De hecho, los investigadores estiman que, en 2023, los ciberdelincuentes habrán robado más de 33 000 millones de registros, lo que supone un aumento de un 175 % con respecto a 2018.1
Un único ciberataque efectivo puede tener un impacto devastador y duradero. Las brechas efectivas les suponen a las organizaciones grandes pérdidas de ingresos, clientes y datos. Por lo general, a las empresas les cuesta mucho recuperarse de estas interrupciones de su actividad y de la reducción del valor de la marca. Un dato más preocupante: una brecha de datos o un ataque de ransomware efectivo pueden forzar a una empresa a cesar su actividad para siempre. De hecho, el 60 % de las pequeñas empresas que sufren un ciberataque cesan su actividad en los seis meses siguientes.2
Las prácticas en materia de ciberseguridad sólidas siempre han sido una pieza clave para las empresas a la hora de realizar su transformación digital correctamente. Sin embargo, ni siquiera los mejores controles de prevención de seguridad pueden evitar todos los ataques.
No se trata de determinar si se va a producir o no un ataque efectivo, sino cuándo sucederá. Por este motivo, las organizaciones deben ir un paso más allá de los enfoques basados exclusivamente en la prevención y adoptar una postura de ciberresiliencia. Recuerda: En última instancia, el objetivo de la ciberresiliencia es contribuir a la capacidad de las organizaciones de hacer frente a circunstancias complejas cuando estas se producen.
El proceso de ciberresiliencia
Un marco de ciberresiliencia efectivo se basa en dos pilares: la vigilancia y la visibilidad. Las empresas deben asegurarse de establecer las medidas de protección necesarias para corregir los ciberincidentes, proteger los recursos importantes y superar los obstáculos que puedan surgen cuando se produce un ciberataque.
Al implementar una estrategia de ciberresiliencia, las organizaciones pueden abordar de forma eficaz las amenazas sin dejar de preservar la integridad de su modelo de negocio. Los marcos deben constar de las siguientes cinco fases clave:
Identificación: conoce tu entorno y los ciberriesgos generales
El principal objetivo de los criminales es obtener acceso a los datos y recursos de gran valor, por lo que el primer paso de cualquier programa de ciberresiliencia debe consistir en detectar dónde residen los datos y determinar cuáles son confidenciales. Asimismo, debes identificar las funciones empresariales más importantes y valorar los ciberriesgos potenciales que podrían implicar una interrupción de las mismas.
El mantenimiento de una buena higiene informática, con un inventario de recursos digitales, te aportará visibilidad sobre los sistemas, las aplicaciones y las cuentas que se utilizan en tu entorno. Esta información es vital para entender y gestionar los riesgos a los que está expuesta la red de tu organización.
Protección: implementa medidas adecuadas de protección frente a incidentes de ciberseguridad
Los marcos de ciberresiliencia sólidos protegen tus datos, aplicaciones y sistemas. La adopción de medidas de protección sólidas en tu entorno ampliado (la nube, la red, los endpoints y los dispositivos móviles) ayuda a tu organización a defenderse frente a ciberataques disruptivos.
Esta fase clave también incluye la formación y concienciación del personal, las directivas de seguridad de la información, la gestión de identidades y el control de acceso, la gestión de vulnerabilidades y el mantenimiento periódico de la infraestructura informática.
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Detección: mantén un buen nivel de visibilidad sobre tu red para detectar intrusiones
Las organizaciones deben tener la capacidad de detectar ataques rápidamente para poder responder puntualmente y minimizar el daño.
Para ello, debes contar con sistemas con un amplio rango de funciones que te permitan monitorizar tu entorno ampliado en busca de actividad sospechosa y atacantes maliciosos. De este modo, podrás reaccionar ante las ciberamenazas que detectes e implementar las medidas de respuesta oportunas.
Respuesta: ten preparado un plan de respuesta
Cuando detectes un ataque, tu organización debe tener preparado un plan en el que se especifique cómo actuar. La planificación de los mecanismos de respuesta es importante porque te permitirá reaccionar rápidamente cuando se produzca un incidente de seguridad, lo que le permitirá a tu organización minimizar de forma efectiva el impacto y mejorar el tiempo de recuperación.
De este modo, contarás con un proceso sólido que garantizará que las principales partes interesadas sepan cuál es su papel y puedan actuar con rapidez y determinación cuando sea necesaria una respuesta.
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Recuperación: contacta con expertos con la velocidad y los conocimientos necesarios para ayudar a tu organización a recuperarse rápidamente
Las interrupciones de la actividad son el mayor riesgo para un negocio durante un incidente, por lo que este último paso de tu plan de ciberresiliencia se centra en recuperar el ritmo normal de las operaciones lo antes posible. Para recuperarse de un ciberataque, hace falta experiencia, así que debes asegurarte de ponerte en contacto con expertos con los conocimientos necesarios para ayudar a tu organización a recuperarse totalmente del ataque. Si no cuentas con este tipo de expertos en plantilla, subcontrata a un proveedor externo para llevar a cabo el proceso de recuperación ante desastres y de respuesta.
Los sistemas de recuperación deben frenar el ataque de manera eficaz para evitar que pueda pasar a otros sistemas o provocar más daños. A continuación, deberás eliminar del entorno cualquier rastro del ataque. Para ello, puede que tengas que eliminar malware de los hosts comprometidos, desactivar o cambiar contraseñas de cuentas de usuario comprometidas y restaurar sistemas a partir de copias de seguridad no comprometidas.
Ciberresiliencia y ciberseguros
¿Cómo encajan los ciberseguros en la estrategia de ciberresiliencia?
Los ciberseguros ocupan un lugar cada vez más importante en los planes de ciberresiliencia de las organizaciones. Por norma general, los ciberseguros cubren la responsabilidad de la empresa en caso de brechas de datos confidenciales de clientes, y se trata de un elemento crucial a la hora de mitigar las pérdidas derivadas de los ciberataques y de aplicar la ciberresiliencia.
Los ciberseguros ofrecen a la directiva de las empresas más tranquilidad en lo que a amenazas respecta, un ámbito que implica preocupaciones constantes sobre el daño de una posible brecha de ciberseguridad. Gracias a la protección que ofrecen, la demanda de ciberseguros no para de aumentar. De hecho, el mercado de ciberseguros global tenía un valor de 13 300 millones de $ en 2022 y se prevé que crezca por encima de los 84 600 millones de $ para 2030.3
Contar con un plan de ciberresiliencia puede reducir los tiempos de inactividad de varias semanas a horas o días, y los ciberseguros pueden compensar a tu organización por los gastos de esa recuperación, así como por cualquier pérdida de ingresos durante el periodo de actividad limitada.
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El rol de la formación y la concienciación del personal en materia de ciberresiliencia
El personal es el recurso más valioso de tu empresa, pero también es el eslabón más débil en lo que a protección contra ciberamenazas respecta. El factor humano (por ejemplo, caer en ataques de phishing, hacer clic en enlaces maliciosos o un simple error humano) sigue siendo uno de los principales motivos de los incidentes de seguridad.
Está en tu mano transformar a tu personal en buenos protectores de tu plan de ciberresiliencia. Tan solo debes implementar un programa de formación en ciberseguridad que le proporcione al personal formación continua. La formación y concienciación del personal tiene resultados impresionantes: las empresas que la han implementado afirman haber reducido los ciberriesgos internos de un 60 a un 10 % en los 12 meses posteriores a proporcionar formación periódica a sus empleados.4
El programa que implementes debe formar al personal en materia de riesgos de seguridad habituales, promover comportamientos en línea responsables y describir los pasos que se deben seguir si se cree que se puede estar produciendo un ataque. Además, la formación debe ser de carácter obligatorio para todo el personal, independientemente de su rango, su ubicación o sus funciones. Por último, dado que cada empleado tiene un nivel de acceso diferente a los datos confidenciales, se recomienda adaptar los módulos de formación en función del tipo de trabajo, el nivel de experiencia y la ubicación.
El enfoque de CrowdStrike
Las organizaciones deben mantener el equilibrio entre la mitigación de riesgos y las restricciones de recursos y presupuesto. En cualquier caso, las tendencias de los adversarios no dejan de aumentar las probabilidades de que se produzca un ciberataque, por lo que los equipos de seguridad e informáticos deben adoptar marcos de ciberresiliencia.
CrowdStrike rastrea más de 200 adversarios en todo el mundo. Nuestra vasta inteligencia sobre amenazas nos permite conocer las tendencias, tácticas y técnicas que emplean los atacantes para utilizar o amenazar diferentes sectores nacionales, o interrumpir su actividad.
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Los servicios de CrowdStrike ofrecen una amplia cartera de servicios de asesoría proactiva y respuesta ante incidentes (IR) que te ayudan a defenderte contra las amenazas avanzadas, a responder a ataques generalizados y a mejorar las prácticas y controles de ciberseguridad.